Consejos contra el malware

¿Estoy infectado?

Al trabajar sobre un sistema, se realizan acciones como recibir archivos de otras personas o ejecutar programas sobre los cuales no conocemos su origen. Por ejemplo, es común descargar archivos de Internet o recibirlos adjuntos por correo electrónico.

Al trabajar sobre un sistema, se realizan acciones como recibir archivos de otras personas o ejecutar programas sobre los cuales no conocemos su origen. Por ejemplo, es común descargar archivos de Internet o recibirlos adjuntos por correo electrónico.

Luego de cierto tiempo, o bien inmediatamente después de la ejecución de estas aplicaciones, se comienza a notar cambios en el sistema o bien que el mismo ya no responde como es esperado. Debido a estas razones es frecuente escuchar la pregunta ¿estoy infectado?

Para contestarla, es fundamental estar familiarizado con el sistema que se utiliza a diario. Cuando se aprecien diferencias en su funcionamiento o algunas de los siguientes síntomas, esto podría indicar una infección:

  1. El sistema operativo demora más de lo habitual para iniciarse: esto es debido a que la mayoría del malware existente utiliza el inicio del sistema para comenzar su funcionamiento.
  2. El sistema funciona más lentamente que de costumbre: esto es debido a los recursos memoria, CPU, etc. que son utilizados por el malware.
  3. El sistema deja de responder inesperadamente, cuando antes no lo hacía: esto puede deberse a diferentes condiciones como conflictos entre el hardware y el malware, o entre el software instalado y el malware, o a conflictos entre este y aplicaciones de seguridad instaladas.
  4. La computadora se reinicia con frecuencia: puede ser debido a cualquiera de las circunstancias anteriores o bien porque el malware realiza esto como parte de sus acciones.
  5. Las aplicaciones instaladas dejan de responder, realizan acciones inesperadas o no funcionan como antes: debido a que el malware puede instalar distintos componentes que dañan o modifican estas aplicaciones o sus componentes.
  6. Diversas partes del sistema que antes estaban activas dejan de estarlo: esto es frecuente cuando el software intenta ocultar su presencia. Por ejemplo, algunas carpetas dejan de estar visibles o acciones de ciertos menús desaparecen.
  7. Se aprecia una sobrecarga de lectura en las unidades de disco: esto es debido a las acciones que puede realizar el malware al acceder a archivos, copiarlos, modificarlos, etc.
  8. Aparición de archivos inesperados: todo malware suele realizar copias de sí mismo en un sistema infectado o crear otros archivos de control.
  9. Aparición de errores o mensajes extraños poco habituales o que no aparecían antes.
  10. Ralentización apreciable del ancho de banda de conexión a Internet o a otros servicios relacionados con redes: puede apreciarse que los correos demoran más de lo habitual para enviarse o descargarse, que sitios webs en lo que antes no se observaba dificultad ahora tienen problemas, que la conexión se cae y se reinicia sin causa aparente, etc.

Si bien las condiciones mencionadas pueden deberse a errores de aplicaciones legales que fallan por otros motivos o a errores de hardware, muchas veces esos síntomas pueden indicar una infección de su sistema y se puede comprobarlo con la instalación de un antivirus actualizado y con capacidades proactivas.

Esto le asegurará con cierto grado de certeza el origen del problema y su posible solución. Si tras leer esto cree estar infectado, le recomendamos continuar su lectura en otro artículo donde hay algunos consejos a seguir: ¿Qué hago si estoy infectado?